La vida está hecha de sueños. Intentamos sobrevivir a base de ellos, de mucho de lo que nos transmiten. Pensando que algún día se podrían hacer realidad. Que una pequeña hada con una barita de purpurina llegará y los hará realidad. Pero no es así. No nos damos cuenta (o no lo queremos hacer) de que si deseas algo tienes que luchar por ello, porque nadie va a venir a dártelo todo en bandeja.
Te pasas años soñando con tu príncipe azul, ese que te trae el desayuno a la cama todos los días, ese que te hace el amor cada noche, ese que (ante tus expectativas) sabe como hacer feliz a una mujer. Y le esperas, que es lo más patético. ¿Eres TÚ quién debe salir a buscarle? No. Simplemente llegará cuando tenga que hacerlo. Puede que no llegue de la manera que esperas, que no os conozcáis de la manera más romántica, ni que sea un flechazo a primera vista. Pero cuando llegue te darás cuenta de que no podrás vivir sin él, sin su mirada cada mañana, sin sus besos para callarte cuando te pones pesada, sin esos abrazos que te dará cuando estés pasando frío, sin todas las lágrimas que secará de tu rostro,..
No permitas que nadie diga que eres incapaz de hacer algo. No permitas que tu vida dependa de un cuento de hadas. Si tienes un sueño, debes conservarlo. Si quieres algo, sal a buscarlo, y punto. Si sale mal, cámbialo. Todo tiene solución.
La gente que no logra conseguir sus sueños suele decirles a los demás que tampoco cumplirán los suyos.
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