Dices que amas la lluvia, sin embargo usas paraguas cuando llueve.
Dices que amas el sol, pero siempre buscas la sombra cuando el sol brilla.
Dices que amas el viento, pero cierras las ventanas cuando el viento sopla.
Por eso es que tengo miedo cuando dices que me amas...
- Bob Marley
jueves, 16 de febrero de 2012
Pues no.
La indiferencia es algo que nunca me ha gustado. Pero absolutamente nada. Así que, dejando a un lado eso de 'ojo por ojo y el mundo acabará cielo', veo y me doy cuenta que tendré que pagarte con la misma moneda. Te guste o no. Me parece increíble tu actitud. Tus actos reflejan a la perfección lo que vales. No es propio de ti. Y estoy cansada. Cansada de ver cómo vas arrasando con todo. Con tantos recuerdos y sentimientos, borrándolos y destrozándolos a tu paso. ¿De verdad crees que mereces tanto la pena?
NADA.
A veces las cosas no duran tanto como nosotros deseamos. A veces se tienen que acabar. Lo malo es que se acaban demasiado pronto. Cuando aún no estamos preparados para que se acaben. No es un final ni bueno ni malo, simplemente es un final. El bueno o malo lo ponen tus sentimientos. Nos empeñamos en creer que algunas cosas deben durar siempre, pero no nos damos cuenta de que eso no sucederá. E intentamos luchar contra el destino, pero siempre va a poder más que nosotros. Si tiene que suceder así, sucederá así. No puede ponerte en contra de la realidad. Nada dura eternamente, léelo de nuevo, NADA dura ETERNAMENTE. Quizás hace poco tiempo sentiste algo parecido a eso, a que durará para siempre. Pero se acabó pronto, estoy segura de que sí. Y normalmente, es por culpa propia. Porque no hemos hecho lo que deberíamos hacer. Lo que la otra persona necesita y no le entregamos. Porque seguimos siendo lo suficientes orgullosos como para ni siquiera reconocerlo. Es probable que me haya equivocado al pensar todo esto, y que tú aún crees en lo eterno, en lo nuestro, vuestro, suyo.
Me falta sitio para meter todas aquellas palabras tan bonitas que solías decirme desde lo más profundo de tu corazón, me faltan fuerzas para apretujarlas y que quepan todas dentro. Pero, si te has dado cuenta, ahí quedan, en el cajón del olvido. Donde deben, o desde hace un tiempo deberían estar, en un lugar donde no hacen más daño al recordarlas, sólo los días en los que apetece ser masoquista durante unas horas. Aunque pensándolo detenidamente.. ¿Eran de verdad todas aquellas palabras? ¿era cierto todo aquello que decías que te gustaba sentir? Si es así.. ¿Ahora mismo, de qué me sirven? No sé si creerlas. No sé si quiero. No puedo creérmelas hoy. No me das razones. No puedo creerte a ti. Ni a lo que digas. Tú tampoco haces ningún intento para que te crea. Ninguno en absoluto. Me arriesgo a decir que te da igual en la misma cantidad que las veces que me decías te quiero. Porque sino, seguirías diciéndolas tan seguidamente como lo solías hacer. De acuerdo, quizás yo tenga parte de culpa, me paso de plasta, y he sido orgullosa al no haber querido oír aquellos te quiero. O tal vez por no haber seguido aquellas miradas que me lanzabas. Pero tú tampoco, nunca, y nunca es mucho tiempo, me las has seguido a mi. Pero, puede que sí, que sea por mi, por mi culpa, pero, sinceramente, mira en tu corazón y dime, si ahora aparentas no sentir nada más allá, ¿quién me asegura que realmente alguna vez sentiste algo parecido a lo que decías?, ó ¿únicamente fue por, no hacerme daño?
Sigo en pie.
No siempre se cambia para bien.
Qué fácil es dar lecciones de moral a los demás, ¿verdad?, Qué fácil es verle los fallos a las personas que te rodean, ¿no? ¡Por favor!, ¿qué pasa, que cambia todo el mundo menos tú? Tú eres quién más fallos cometes a menudo y tienes la cara de rectificar a los demás. No te reconozco. Es increíble lo que has cambiado. E ignoras lo que duele acordarse de momentos que hace tiempo ocurrían. Pero bueno, ya no se puede hacer nada. Ya es tarde para remediar los errores que has cometido. Ya es tarde para esperar el tren que hace bastante tiempo dejaste pasar. ¿No crees que es demasiado tarde para reciclar las caricias que dejaste de brindar por orgullosa?, Sí. Es tarde ya para curar un corazón roto. Si me dieran a elegir algo, algo que quisiera cambiar desde este preciso instante, que ni se te pase por la cabeza que elegiría dar marcha atrás, volver al pasado, ni intentar cambiar lo que nos separó, lo que acabó con nosotras. ¿Y sabes por qué no lo haría? Es muy fácil de responder. Pues, por mucho que tratase de cambiar el pasado, no quiero hacerlo, no quiero un futuro en el que sería bastante predecible que me decepcionaras de la misma forma que lo has hecho en todo este tiempo. Y es difícil, pero tú lo consigues. Sea como sea, con hechos o sus respectivas consecuencias. La única solución, tal vez, sería que volvieras a ser tú, quién eras antes de conocerme, aunque tampoco serviría de nada, porque lamentablemente acabarías convirtiéndote en lo que eres ahora, en lo que eres hoy.
miércoles, 15 de febrero de 2012
Adiós.
Me voy. Cuántas veces habré dicho eso. Cuántas veces lo he deseado. Cuántas veces he estado a punto de hacer esa minúscula maleta, con lo imprescindible, e irme. Creo que es lo que más veces he pensado, he dicho y he querido hacer. Son las palabras más indicadas para explicar lo que llevo sintiendo días, semanas, meses, incluso años. ¿Ahora mismo? Estoy tratando de no llorar, aguantando las lágrimas en los ojos, pero me es casi imposible retenerlas más. Los recuerdos. A pesar de que me duele más que nada, me gustan. Las cosas son complicadas, lo son demasiado para lo sensible, tal vez inocente, que puedo llegar a ser. Y cada día lo son un poco más. Y tengo miedo, siento impotencia y mucho miedo. Me siento como si a una niña pequeña la dejan sola en medio del mundo. Tengo miedo de que me puedan olvidar. Que pasen, ¿cuántos?, ¿10 años? Y que ya nadie se acuerde de la niñita bipolar que sacaba de quicio a todo el mundo. Por lo que, tengo que irme. Tengo que irme de aquí, lejos. Un tiempo, prolongado o no, lo que necesite. Porque, pues porque las cosas no van a funcionar si ella está a mi lado, con mis amigos, si la sigo sintiendo tan cerca. Y yo sentada, sola, a oscuras. Sé que las cosas no van a funcionar así. Nunca lo han hecho. No tienes ni idea de lo complicado que es decir todo esto, expresar sentimientos. No es, hacerte un blog y simplemente escribir. Esto va en serio, se trata de expresar lo que en muchas otras ocasiones no puedo. No sabes lo difícil que es este momento para mí. Por eso lo escribo, para plasmarlo de alguna manera. Tal vez no de la que sea más idónea, pero intenta comprenderme.
Quiero irme. Quiero desaparecer. Quiero alejarme de todo, de ella. Es complicado.
' - Si te quieres ir, si tanto lo deseas, anda, vete. '
No, no es tan fácil. Porque en este lugar, en este sitio, durante muchos años he pasado los mejores momentos de mi vida. Y lo que quiero, es, renunciar a todo eso, estoy decidiendo renunciar a todo, por ella, para hacerla feliz a ella. ¿Nombre? Jamás los doy. No hacen falta. Trato de contar una historia, de explicar un sentimiento. No importan los personajes.
Diga lo que diga, por muy rastrero que pueda llegar a sonar, no la culpo de nada. Ella misma lo dijo, 'soy egoísta, quiero ser feliz, sentirme así'. Y créanme, lo sé, sé perfectamente que es egoísta, soy consciente de que sólo querría que le importase su felicidad. Pero no es así, prefiere que las personas de su alrededor se encuentren mejor, más a gusto. Y piensa que eso la llena. Para nada. Sigue habiendo un vacío existencial en ella. Aunque no lo quiera admitir. Porque cuando tuvo esa oportunidad, no la desaprovechó, ni siquiera se lo pensó dos veces. Se lanzó, a ser feliz. A alcanzar sus sueños. A cumplirlos. Aunque en silencio y a solas se pueda expresar más libremente el dolor, ella lo nota. Ella me lo nota. Tiene ese don. Eso es algo que nos diferencia bastante, yo no capto eso desde un primer momento. Necesito más tiempo para reaccionar, para darme cuenta de las cosas. Un pequeño inciso, para que, sepas, querida/do lector/ora, sobre quién trata esta historia, una vez, bastante continuado, dije una frase de dos palabras ' Da igual..' ¿La recuerdas? Seguro que sí. Y seguro que también recuerdas que prometí no volver a decirla nunca. Y hasta el momento, no he vuelto a escribirla. ¿Te das cuenta de quién hablo? Sólo tú lo sabes.
Será complicado decirles todo esto, de nuevo, el día que tenga que irme. Pero espero que lo entiendan. Porque no sé cuándo vaya a llegar el día, en el que, por fin pueda desaparecer, empezar de cero, una nueva vida, lejos de ella, con la mejor parte de mi ser. Puede que sea dentro de años, o incluso dentro de unos meses. Duele ver que tanto luchar, tanto seguir adelante, tanto perseguir sueños, no lleva a nada. A indignarte, a siempre esperar un poco más, que pase algo más, que te den esa sorpresa que llevas esperando años, que te digan 'Te quiero'. Pero no un te quiero simple, no un te quiero para que te calles, no un te quiero para hacerte sentir bien. No. Un te quiero de verdad. Con el corazón. Que resuma todo, que resuma que soy importante para ti. Que me quieres de verdad, que me llevas en tu corazón, que has sentido algo de verdad. No un simple te quiero de amiga que me ayuda y me apoya. Eso lo sé. Eso lo sé desde hace años. Y tengo la sensación de que, por tu parte, he escuchado el mismo te quiero. No cambia. No varía su significado.
Es triste, ¿saben? Queridos amigos, conocidos, familiares, ex-amores. Es triste poner toda tu confianza en alguien, darle toda tu vida, tu felicidad en alguien, y que, después, a la larga, te enteres que tú no eres algo para ellos, que prácticamente, no eres nada. Que cuando pasen unos años, quedarás en un baúl, como una simple foto de adolescente. Es muy triste, de verdad, y sientes que se te viene el mundo encima, que no lo vas a poder soportar. Pero, ahora, hablando mal y claro, le echas un par de huevos, lo levantas, y sigues con tu vida. Porque nadie te va a hacer más feliz, que tú mismo.
Pero.. 'da igual', no tiene importancia, quizás nunca la tuvo. Son simples palabras.
Bésame.
Hoy quiero amarte. Con tus defectos, con tus virtudes. Con tus caricias, con tus pellizcos. Hoy quiero amarte. Quiero sentirte a mi lado. Hoy he notado, más que nunca, más allá de todo, tu importancia en mi. Ayer, hoy y mañana, te he amado, te amo y te amaré. Mi amor crece cada día más. Con felicidad, con sonrisas. Con tristezas, con llantos. Con suspiros, con miradas. Así te amo, sin fijar un cierto punto, más allá de lo físico, entrando en tu interior, en lo profundo de tu corazón. Por tu personalidad. Por tus besos. Por tus miradas que dicen más que cientos de palabras. Por esa manera que tienes de sonreír. Por la forma en la que me abrazas, hundiendo la cabeza entre mi hombro y mi cuello. Así, casi rozando la perfección, lo más parecido a ella. Aún sabiendo que volveremos a encontrarnos en otras vidas, te quiero en esta, en mi presente, por el resto de mis días. Poco a poco me doy cuenta que el amor no es algo que se pueda definir, que se pueda explicar, que pueda exponerse claramente. No se puede describir porque cada amor es especial, diferente, único, perfecto para cada persona que lo siente. A mi, personalmente, el simple hecho de sentir amor me hace ser mejor persona cada día. Te amo y no dejaré de hacerlo, no puedo, ni siquiera podría pensar en dejar de hacerlo.
Sonríe.
Día a día, con cada cosa que sucede, te das cuenta de quiénes estuvieron en tu vida y ya no están, ni estarán. De todas esas personas que no han estado antes y ahora están, y te parece maravilloso. De todo lo que queda por llegar, que esperas sea mucho más de lo que ya tienes. No todos los días tienes ganas de levantarte, nos pasa a todos, no encontramos una razón lógica por la que darle los buenos días al mundo, pero aún así, te levantas y le das al mundo la mejor de tus sonrisas, la que más brilla. Porque qué menos que tomarte las cosas de otra manera, con optimismo, que no vale la pena estar triste porque nadie te pagará ni te devolverá esos días que has perdido estando mal. Aunque no por eso dejen de doler menos los malos momentos, yo no he dicho eso. Hay que aprender a vivir con el pasado aunque no te haya gustado, aunque sientas melancolía, y no pensar las consecuencias que tuvo hacer lo que hiciste, tienes que sobrellevarlo y mirar hacia delante, eso es lo mejor, lo que no sabes que pasará, la intriga de si será bueno o malo, da igual, es futuro, porque lo que ya está escrito no se puede borrar, y queda mucho por escribir en la historia de tu vida.
¿Sabes por qué el parabrisas de delante es mayor que el de atrás? Porque lo que dejas atrás es más pequeño que el mundo que te queda por descubrir.
¿Sabes por qué el parabrisas de delante es mayor que el de atrás? Porque lo que dejas atrás es más pequeño que el mundo que te queda por descubrir.
Ahora.
Por favor, dime que has parado el tiempo y le has dado a rebobinar. Que quieres repetirlo, que quieres volver a vivirlo conmigo. Que nada de esto está pasando, que no nos hemos convertido en dos extraños. Pensar en ti, recordarte, seguir amándote y darle mil vueltas a las cosas una y otra vez, no me hace ningún bien, lo sé, tampoco me lleva a ningún lado, también lo sé, pero no puedo evitar hacerlo. Empiezo a creer que mi corazón tiene sentimientos bipolares, o que es tonto, básicamente, te quiero, pero te odio, me gusta quererte pero odio amarte, a veces veo las cosas con optimismo, te veo y me siento bien, pero otras veces me da por torturarme con recuerdos, con estúpidos e insignificantes recuerdos. Es algo que tampoco puedo evitar. Solo dime, ¿hasta qué punto eres capaz de ayudarme? sinceramente,¿cuánto crees que pueda aguantar estando de esta manera? o mejor ¿cuánto aguantarás tú?. Simples preguntas, sí, aunque tendrá difíciles respuestas. Eres capaz de cualquier cosa menos de olvidar, lo sé, te conozco, cuando algo te importa de verdad, no lo olvidas. ¿Quieres que forme parte de tu vida, o solamente quieres seguir sin mi? No me digas que eso debo decidirlo yo, eres tú, es tu vida, es tu corazón, es tu mente, los que deben elegir, yo solo entro como elemento del cuál debes elegir guardar o eliminar.Suponer.
Cuando no sabes qué paso tienes que dar, cuando algo en tu interior te incita a que te lances, pero por el contrario no te deja claro si habrá alguien ahí abajo. Tal vez eso describa un poco lo que siento ahora mismo. Sí, quiero tirarme, sin mirar el pasado, dejando a un lado el presente y sin pensar mucho en el futuro. Algo me detiene. ¿Y si no estás para recogerme? ¿Y si llego al final y no estás? Eso se llama miedo, supongo. Pero, ¿Y si no me lanzo y no consigo verte al final? ¿Y si la historia acaba simplemente en el bordillo, de puntillas? Eso se llama incertidumbre, supongo.
Y así pasamos toda nuestra vida, dejando pasar oportunidades, por miedo o por incertidumbre, pero en ambos casos pensaremos 'qué pasará después de haber tomado esa decisión'. Pero no es fácil elegir lo correcto, no se sabe qué es lo correcto. Porque no lo hay, lo correcto es lo que tú mandes, lo que a tí te parezca bien. ¿Que puede traer consecuencias? Pues sí, pero eso son nuevos errores, y los errores se cometen para aprender.
Puede que decida lanzarme y ni siquiera estés abajo. O puede que al final, no me atreva y lleves tiempo esperándome abajo sin ningún tipo de recompensa final. Pero decida lo que decida, será lo correcto, lo que yo quiera hacer y obtendré algo de ello, supongo.
domingo, 12 de febrero de 2012
Cuéntame tu mayor secreto.
Querido amigo,
Sus caricias, que cuando te toque se te quede la mente en blanco. Que no te acuerdes de nada de lo que has vivido antes, sólo los anteriores cinco minutos desde que empezó a hablarte.
Quiero, y necesito que me hagas un favor. Hay ciertas cosas, que tú, has sabido hacer mejor que yo. Y te doy gracias por ello también, ya que si no fuera por eso yo no tendría lo que tengo.
Pero esto no va por ti, mejor será que vaya al grano, no quiero perderme por las ramas.
Lo que necesito que hagas por mi, es.. que la cuides. Sí, sabes perfectamente a quién me refiero. A mi Rusita.
Quiero que la cuides, que le des todo tu amor, que la llames después de un examen para ver que tal le salió, que la despiertes cada mañana diciéndole algo bonito, que antes de dormir cada día le des un beso de buenas noches, que cuando más frío esté pasando tengas una chaqueta preparada para ella. Simplemente que me la cuides. Yo no voy a poder hacer todo eso por ella. No sería justo. Para ninguno de los cuatro (tú ya me entiendes).
Pero, ¿Sabes por qué te pido esto?. ¿No?. Bien, yo te explico.
Pues porque desde hace unos años ha sido una persona imprescindible en mi vida. Olvidarle es algo tan difícil como dejar de fumar, se necesita fuerza de voluntad, y yo no quiero tenerla, la quiero a ella.
Porque ha dejado tanta huella en mi, que necesitaré tres reencarnaciones para poder sacarla de mi ser. Es aquella persona que más me ha ayudado, pero también por la que más he llorado, tanto de impotencia como de felicidad.
Es increíble, todo lo que tenga que ver con ella lo es. Sus ojos, que con solo mirarle a los ojos haga que me transporte a otra dimensión, a otro mundo, en el que sólo vivo para ella, no es algo que me ocurra todos los días, ni con todo el mundo, sólo con ella.
Su boca, que pueda pasarse horas hablándome, que si le miro a la boca, a sus labios, sólo escucharé la preciosa melodía de su voz, le estaré oyendo pero sin escucharle, intentando reconocer un 'te quiero' articulado por sus labios, para poder despertar del sueño que me atrapa.
El calor que desprenden sus abrazos, no creo que pueda haber otro calor que pueda igualarse. Es inmenso, tu reacción ante ello es la de no soltarla, aunque te muerda, te pellizque, te escupa, no la vas a poder soltar, tus brazos no responden.
Sus caricias, que cuando te toque se te quede la mente en blanco. Que no te acuerdes de nada de lo que has vivido antes, sólo los anteriores cinco minutos desde que empezó a hablarte.
Y me dirás que estoy loca por todas estas cosas que acabo de decir. Que exagero al máximo. Pero, querido amigo, si no has sentido realmente lo que es desvivirte por una persona, no me entenderás.
Tampoco quiero que me entiendas, sólo quiero que le des lo que yo nunca podré darle. Tú lo tienes más fácil. Llévala de viaje, con una ONG, es uno de sus sueños, ayudar a niños, animales, ayudar a toda cosa que esté viva y necesite de sus cuidados.
Nunca le compres regalos caros, no le gusta. Prefiere un pequeño detalle hecho por ti, tendrá mucho más valor.
Tienes que estar pendiente de ella, pero no demasiado, sin agobiarla, sin provocarle estrés, pero que se de cuenta de que te preocupas por ella y por lo que le pasa.
No, no soy quién más le conoce. Para nada, pero sé cómo hacerla feliz.
Yo pongo la teoría, tú simplemente, la práctica.
Pero, eso sí, jamás le hagas daño. Porque, no te lo perdonaré en la vida. Confío en ti, en que la cuidarás, en que sabrás cómo hacerla feliz. Si en algún momento te vienes abajo, si no sabes que hacer, dimelo, siempre tendré consejos para darte.
Una última cosa, háblale de mi. No dejes que me olvide. Tal vez en unos años regrese y nos encontremos. No me gustaría ser una desconocida para ella. Nunca le digas que yo te pedí todo esto. Será nuestro mayor secreto.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



