viernes, 9 de marzo de 2012


No pudimos evitarlo. Fue el silencio de la noche quién nos delató. Dejando que todo fluya. Es mucho mejor estar en tus brazos. Nos encanta tener en común la pasión. No importa lo demás. No nos importa el tiempo. Todo parece ser eterno. Te convertiste en mi cielo. 

miércoles, 7 de marzo de 2012


No me importa. ¿Qué dura tan sólo un minuto lo nuestro? Pues no pasa nada. Solo sé que en esos sesenta segundos que quieras dedicarme, voy a ser la persona más feliz del mundo. Te daré lo mejor de mi. Todo lo que me pidas. En mis planes no estaba amarte. Es una de estas coincidencias de la vida. Alguien, aparece en tu sueño. Y a los pocos días, le ves. NO. No es una coincidencia. Esa persona estaba destinada a cruzarse en mi camino. Soñar que es perfecta. Que me ama. Que la amo. Que somos realmente felices juntas. Y se cumple. Se cumple un sueño. Se cumple mi sueño. Ya no sé que hago pensándote. Sólo tengo que amarte. Tratarte como una reina. Hacerte feliz. Mirándote a los ojos y diciéndote que te amo, como jamás podré amar a alguien. 

Tres palabras. Solamente tres palabras bastan. Para atormentar mucho. Lo suficiente. Venga ya. El amor. Es una palabra que se encuentra en boca de muchas personas. Y no saben darle una buena definición. Porque no lo entienden, La más justa que yo he podido encontrar, ha sido 'es poner el tú por encima del yo'. A mi, sinceramente, me gustó. Sé que no es del todo válida. No lo abarca todo. Pero a mi me ha llegado mucho. El amor. Está donde está. Y llega cuando llega. Nadie lo elije. Nadie lo decide. Nadie puede presionarlo. Y cuando llegue y estés con esa persona a la que amas, lo que no puede faltar, es la confianza. Confianza es creer. En, cómo bien dice la propia palabra, confiar. Es saber que cada suspiro del otro trae detrás una sinceridad. Sea lo que sea. Estamos en un mundo en que la mentira es más utilizada que el dar los buenos días. Da igual si es una mentira piadosa o no. Es una mentira. Nunca dejará de serlo. Es algo del día a día. Inventar algo. Pero no para hacer daño. Ya sea momentáneo o no. Pero si entre dos personas hay confianza ya está la base montada. Es lo que sostiene a una relación. La confianza da asco. Cuando se tiene en exceso. Pero si está en el punto exacto, trae fuerza consigo. ¿Cuánto de sincero tienen las palabras? Sólo lo sabe la persona que las dice. Sólo los hechos que vienen después van a demostrar que eso que se dice es cierto. Antónimo de confiar. Desconfiar. Pero como siempre digo. Eso nos pasa por crearnos ideales de personas. Cuando creíste tanto en una persona y resultó ser todo una mentira. No era absolutamente nada de lo que creías que era. ¿Cómo volver a confiar? ¿Cómo saber que no lo volverán a hacer? No lo vas a saber nunca. Intenta entenderlo. Aprende a ver la verdad en la mirada de la otra persona. Sí. Puede haber amor. Pero si la confianza ya no está, ya no queda nada. Y me falta hablar de la última. La que me persigue siempre. No me explico por qué. No sé si es bueno o malo. He llegado a un punto en el que ni yo lo sé. Es la razón. El pensar. Maquinar generalmente, algo malo. Imaginar, una vida de sueños. ¿Porqué seré tan cabezota a veces? No quiero sufrir. No me gusta sufrir. A nadie le gusta sufrir. Pero.. (siempre hay un pero para todo) No quiero perder lo que tengo. ¿Qué pesa más? ¿Lo bueno o lo malo? No todo en la vida es de color de rosa. Para nada. Si lo dejo escapar, tal vez, me vaya mejor. Pero sería de una total cobardía por mi parte. Y si lo dejo estar. Si me quedo con ello. Es muy egoísta. Y masoquista de mi parte. Obvio que el amor manda siempre por encima de la razón. ¿Entonces, porque a mi me manda la razón? No lo entiendo. ¿Eso quiere decir que no le amo? No lo creo. Estoy harta de todo esto. Estoy harta de mi misma. De las estupideces que hago. Y de ser tan susceptible  No puede ser. No lo puedo permitir. Esto ya lo pase hace tiempo. Y he vuelto a caer con la misma piedra. Por tonta. Por inocente. Por buena persona.  Me dejaré llevar por el corazón, jamás por la razón. Porque, así, tal vez, tenga menos remordimientos.


Te encanta jugar conmigo. Cariño, tú que has sido mi vida. Cada vez te veo más lejos. Con cada mentira haces que crea que te odio. Quien juega con fuego, generalmente, se quema. Siempre te he dado lo mejor de mi. Y ahora sólo sacas lo peor. ¿Por qué me haces esto? No lo entiendo. Juntas, eramos perfectas. Nada podía con nosotras. Días en los que yo era tu cielo. En los que la noche era nuestra. No puedo seguir con esto. Si tú no decides cambiar, yo tampoco lo haré. No prometo que será para siempre. Ya nada lo es. Mi corazón gastó todas sus energías contigo. No tiene las suficientes para seguir viviendo. No quiero volver a escuchar hablar de esperanzas. Ya me resigné a perderte. Y sólo quiero que lo sepas porque, aún te quiero. Pero menos.

Crece más y más lo que siento. Pero, me inunda la intriga. Quiero respuestas. Espero aquí. Sentada. Espero un abrazo que me llene de paz. Que consiga tranquilizarme. Estoy aquí. Escuchando las palabras que me dejan una mirada. ¿Qué cómo puede ser eso? Lo sé. ¡Cuesta ver la realidad! Pero es así. La maldita y estúpida realidad. Todo aquello que nos rodea. Nos guste o no. Cuando las palabras son el doble que los hechos. Duelen el triple. Cuando el destino nos esconde lo mejor. Es porque no nos lo merecemos aún. Es como, una luna de lluvia. Sí. Sólo necesitas ver con cataratas lo que quieres.

martes, 6 de marzo de 2012

Quiero que llore el cielo.






Un poco de lluvia. Necesito eso. Respirar. Sentirme libre. Aunque sea tan sólo una vez. Sin que nadie me ate. Sin sentir ningún tipo de remordimientos. Lluvia. Quiero lluvia. Donde se sabe que el sol en algún momento saldrá. O no.






Me entrego a toda aquella forma abstracta del amor. Por ti. Porque en las sombras más eternas brilla tu luz. Eres la única a la que puedo amar. Mi corazón, nació destinado a amarte. Creo en las palabras en silencio. Creo en las miradas que lo dicen todo. Eres la niña dulce. La niña tierna. La niña adorable. Me pierdo en tus brazos. Y me encuentras susurrándome al oído que me amas. Te quiero. Y te necesito.

Sí. Te lo creas o no. Eso. Exactamente eso es lo que eres. Patético. Realmente patético. Pero tranquilo, que no eres tú solo. Sois tú y los imbéciles de tus amigos. Sí. Esos amigazos que crees tener. ¿Qué te crees? Que por decirle a la persona que más te ha amado en tu estúpida e insignificante vida que te gusta otra, ¿Eres guay? ¿Por qué? ¿Por qué tú saliste bien? No hay otra palabra que pueda definirte. PATÉTICO. Lo único que lograste es provocarle ganas de vomitar al recordar lo que había vivido contigo. No vale la pena, en absoluto. Mírate. Por favor. Das asco. Te crees ese hombre del que cualquier mujer se volvería loca. Y no llegas ni a monigote. Enhorabuena por quedar como un completo imbécil. A eso no te supera nadie. En fin. Personaje. Cariño. Mi vida. No es que yo sea mala. No es que te critique. No es que para mi seas lo más parecido a un gran y asqueroso trozo de mie.. Pero es que tú logras sacar lo peor de mi. Lo sabes. Y creo que te aprovechas de ello. Pero me da igual. A mí, jamás vas a ganarme. Porque cuando llores no me haré responsable de tus lágrimas.

lunes, 5 de marzo de 2012

Creo que nunca le había confesado a nadie estas cosas. No de esta manera. Nunca le había confesado a nadie las cosas que hago. Nunca me había atrevido a confesarle a nadie que, pues que siempre que te vas, me quedo oliendo mi camisa. Buscando algún rastro que haya dejado tu perfume. No he confesado que sueño despierta al darme cuenta de que tu olor se ha quedado en mi cama. Que cada vez que estamos sentadas, juntas, me quedo embobada mirándote. Contemplando lo preciosa que eres. No he podido confesar que desde el primer día que te conocí me cuesta mirarte a los ojos. No sé cuál es el motivo. Tal vez sea porque me enloquece tu dulzura. Que cuando me abrazas, me envuelve tu calor. Que me gusta apoyar mi cabeza en tu pecho y escuchar como se acelera tu corazón. Que me encanta cuando intentas hablar italiano, y sólo te salgan 'burradas'. Que aunque me enfade en el momento, me gusta mucho cuando intentas ponerme celosa. Y, podría seguir escribiendo mil y una cosas. Durante mil y una horas sobre todo lo que me encanta de ti. Básicamente, porque eres perfecta. Mucha gente dice que la perfección no existe. Que es algo abstracto que nos creamos en la mente. Pero no es así. Yo logro ver en ti la perfección. Y tienes que creerme cuando te digo que nada ni nadie nos va a separar. Jamás. Yo siempre estaré contigo.

domingo, 4 de marzo de 2012


Hay días y días. Hay días en los que la soledad se apodera de ti. Hay días en los que estás rodeada de un montón de gente, y sólo quieres correr lejos de ahí. Hay días en los que lo único que haces es llorar. Días en los que esperas desesperadamente que el teléfono suene. Hay días en los que le necesitas. Esperas esa llamada telefónica, y que sea ella. Que te llame. Que te diga lo mucho que te quiere. Y lo mucho que te necesita. Aunque hay días en los que esa llamada, nunca llega.

Hola pequeño ser sin sentimientos. Me llamo.. Uy! casi. Simplemente quería dejar clara una cosa. NO SOY COMO TÚ. Yo tengo sentimientos. Tal vez demasiados. Que sí. Has leído bien. Demasiados. Y ojalá no los tuviera. Ojalá, tú, insignificante ser, pudieses sentir lo que siento yo ahora. Estando aquí. En mi lugar. Con los ojos inundados de lágrimas. Lágrimas en los ojos que queman como fuego. Y escuchando canciones tristes. Que lo único que consiguen es dejarme aún peor.  Me ayudan a creerme más aún lo patética que soy. Quiero, bueno, mejor, necesito desaparecer. Quisiera desaparecer. Eso. Lejos. Muy lejos. Sabes perfectamente que te amo más que a nadie. Pero te esfuerzas en no meterlo en tu puta cabeza. Perdón por el vocabulario. Te haces la tonta. A lo mejor es que lo eres de verdad. Pero, parece que no entiendes el significado de ''sin ti el mundo no tiene sentido''. No lo entiendes. No te entra en la cabeza. Y no es tan difícil. Piensas que solo son 7 palabras que se dicen cuando se está enamorado. Y no es así. Si pones atención. Si lo escuchas bien oirás que esas 7 palabras describen lo que ahora mismo siento. Lo que mi cuerpo está sintiendo en lo mas profundo del corazón. Como de costumbre, te importa una mierda. Pues, ¿Sabes qué? Yo estoy harta. Harta de todos mis problemas. Harta de ti. De todos esos problemas que casi nadie sabe. Que casi nadie entiende. Esos que muy pocas personas pueden remediar. A los que tú ayudabas para conseguirles solución. Pero te vuelve a dar todo igual. Vuelves a estar a tu bola. En tu mundo. Y así te quedarás. Ahí permanecerás. Lamentablemente, SOLA.
Como siempre. Te creas tus ideales. Te dije que la perfección y yo no nos parecíamos en nada. Absolutamente diferentes.  Pero tú jamás quisiste creerlo. Ahora, te das cuenta. Por fin se ha caído esa venda de tus ojos. Y de una vez por todas estás viendo la realidad. Créeme ahora. Ahora es cuando te digo que no soy perfecta. Y me crees. Tal vez tampoco sea buena para ti. Ni para ti, ni para nadie. Porque simplemente, soy una más. ¿No?