sábado, 3 de marzo de 2012


Siempre has querido un rincón sólo para ti. Puedes hacerlo en cualquier parte del mundo, o podrías quedarte en mi vida. Porque, quién sabe, tal vez, algún día, tu mundo sea permanecer en mi vida. 
Tú. Me has ido ganando poco a poco. Pero, el tiempo hizo de las suyas. Y has ido perdiéndome también. He aprendido a huir. He podido correr tanto hasta acabar fuera del perímetro de tu mundo. Lo que jamás conseguí fue huir de tu sonrisa. Esa sonrisa que hace cambiar al mundo.

¿Qué si doy segundas oportunidades?

Tal vez sea a mi a quién deben dárselas.

Hay que saber justificar las locuras.

Toda la vida.


Vámonos. Venga. Por favor. Cógeme de la mano y escapémonos. Juntas. A un lugar mejor. Sólo para nosotras. Dónde los problemas se resuelvan con un simple abrazo. Dónde ni siquiera hayan problemas porque siempre estaremos juntas. Nadie nos controlará. Nadie podrá decirnos nada. Dónde la gente sea alegre. Llena de vida. Un lugar dónde sólo existamos tu y yo
Podemos conseguirlo. Juntas podemos conseguir todo lo que nos propongamos. Sólo tienes que cerrar los ojos con mucha fuerza. Dejarte llevar. Que tu mente vuele lejos. Conmigo. 


Solo necesito que me encuentren, o que por lo menos intenten buscarme.


Y es que, eres cómo, un huracán de sentimientos. Sí, eso mismo. Llegaste, y todo cambió. Pero absolutamente todo. Me gusta lo que causas en mi. Me haces reír. Me haces llorar. Me haces sentir, como se suele decir, mariposas en el estómago. Me haces soñar con los ojos abiertos. Me gusta mi realidad. Me gusta mi vida. Me gusta vivirla contigo. Simplemente me haces sentir cosas que nunca había sentidoNo sé como expresar lo que siento cuando me abrazas. Eres como una estufita. Siento como un calor interno. Indescriptible. Me hace mucha gracia la sensación que me entra cuando me abrazas por detrás. Me siento pequeña a tu lado. Siento que te tengo para protegerme. Cuando me besas, es algo extraño pero a la vez muy agradable. Es como si subiese a las nubes. Sí, no podría decirlo mejor. Puedo volar. Y es que eres increíble. Tal vez me repita, pero no puedo parar de decirlo. ERES INCREÍBLE MI AMOR. Tienes la capacidad de hacerme sentir mil emociones al mismo tiempo. 
Y pues, así eres, así es, eres un huracán, el huracán de sentimientos. Pero, no un huracán cualquiera, eres mi huracán.

No existe día gris, si estás tú para darme tu luz. Las mañanas confusas desaparecen si sé que voy a verte. Me ofreces tu sonrisa, siempre que la necesito, sin pedir nada a cambio. No pienso perder el tiempo, voy a hacerte irremediablemente feliz, igual que tú haces conmigo.  Por cada momento, por cada abrazo, por cada mirada, por cada beso, por cada caricia. Porque quiero estar presente cuando seas la chica más feliz del mundo. Cuando tengas que decir un 'sí, quiero.' Hay días en los que me doy cuenta que no quiero separarme nunca de ti. Tú me mantienes viva.

viernes, 2 de marzo de 2012

Lo eres todo para mi.


No entiendo a la gente que intenta describir sentimientos. Alguien. Si puede describir exactamente lo que siente. Es que no lo siente de verdad. Cuando amas a alguien. Es una sensación inexplicable. No existen palabras que puedan definir lo que es ese amor. En absoluto. Yo no sé cómo decir, bueno, intentar decir, lo que siento por ti. Es que, te necesito. Como al aire, eres tan imprescindible para mi como el aire. Eres tan importante como los latidos de mi corazón, ellos son quienes dan el ritmo y tú quien me hace vivir. Mi felicidad depende de la tuya. Depende de tu sonrisa. De tus lágrimas. De tu estado de ánimo. Supongo que pensarán muchos que solo digo tonterías. Que todo esto no tiene valor. Pero me lo sudan. Todos. Porque, ahora mismo, estoy enamorada. Y sé que esto lo digo porque de verdad es lo que siento. No es solo un amor pasajero. Para nada. Y es que ya no me veo viviendo en un mundo sin ti. No puedo sin tu sonrisa. Sin tus labios. Sin tus besos. Sin tus ojos. Sin tus miradas. Sin tu olor. Sin tu perfección. Simplemente has entrado tanto en mi corazón que ya no eres parte de él, sino que ya lo inundaste absolutamente todo con tus dulces palabras. Con tus sorpresas. Con tus bromas. Con tus detalles. Con ese brillo de tu mirada. Con la perfección  de tu risa. Con la suavidad de tus besos. Por que eres tú, solo tú y nadie más que tú.

Oh si.


Adoro follar. No soy una guarra. Para nada. Me gusta follar. Tengo pareja. Y me gusta hacérselo durante horas. Nos gusta mostrarnos tal y como somos. Sin vergüenzas. Ella consigue hacerme olvidar todas mis imperfecciones. Me encanta sentir como se corre. Ver su cara en el momento. Es inigualable. ME ENCANTA. Puede ser una de las cosas que más me ponga. Me encanta que hagamos manitas por debajo de una manta estando mi familia muy cerca. Me encanta besarle el cuello y que se ponga burra en medio de un montón de gente. Adoro hacerlo en público. Me gusta la idea de ir a los probadores y darles un nuevo uso. Es algo que todo el mundo debería probar alguna vez. Me encantan los baños de los gimnasios. Me encantan las playas de noche. Me encanta que aproveche cuando llevo pantalones cortos. Que suba su mano por mi muslo hasta llegar a la ingle. Me vuelve loca. Me encanta que lo haga en público. Aunque se corte. Me encanta que me de mimitos si se los pido. Me encanta que me puedan pillar. El morbo máximo. Me encanta que me haga chillar. Que me bese para intentar callarme. Me encanta que me coma el coño. Ohh si. Así de claro. Nadie lo hace como ella. Me encanta que me empotre contra la pared y me lo haga salvajemente. Que me tire disimuladamente al suelo y empiece a desnudarme. Me encantan las camas que hacen ruido. Me ponen muchísimo. Así se disimulan más los gemidos con el sonido de los muelles. Me encanta follar de pie. Me encanta follarme a mi novia de pie. Hacérselo de espaldas. Me gusta sujetarle las manos y lanzarle miradas como si fuera comestible. Me encanta que me lo haga  muy despacio, y que vaya acelerando. Cada vez más rápido. Que pare de repente. Que me deje a punto para empezar a besarme el cuello. Y que remate a lo grande. Me pone enferma, pero me encanta que lo haga de esa manera. Sí. Me encanta poder ser yo misma cuando lo hacemos. Dar rienda suelta a la imaginación. No sentir vergüenza. Desnudarla muy despacio. Contemplar su cuerpo. Me encanta empezar soplándole la oreja, y terminar comiéndole el coño. Durante más de media hora. Me encanta que sea multi orgásmica. Que se retuerza. Me encanta que se vuelva loca cuando estamos a solas. Que gima, que grite. Que me arañe la espalda cuando no pueda más. Que me deje marcas por todo el cuerpo. Esa es mi niña. Mi leona. Me encanta hacerlo en la ducha. Gastar una bombona si hace falta. Me encanta enjabonarle el cuerpo. Que sus pechos estén duros y firmes de lo burra que está. Que le de un ataque de agresividad y empiece a hacérmelo desesperadamente. Me encanta hacer una lista con los lugares dónde queremos follarnos. Por muy arriesgados que sean. E irlos cumpliendo uno a uno. Me encanta que mi niña sea una loba. Que me coma entera. Que no deje ni rastro de lo que era. 
Follar. Es un arte. Es el mejor arte. 

Porque si la cosa se vuelve difícil, nosotras nos volvemos fuertes.


Por fin. Al final, llegó ese día. Ese tan temido día. Durante meses he estado con el corazón en un puño sabiendo que tarde o temprano, este día, iba a llegar. En el que los latidos de mi corazón se aceleraban y la respiración se cortaba. Te ibas. Definitivamente. Te ibas de mi lado. Mis saladas lágrimas se mezclaban con tus dulces labios. Una vez más. Y mi desesperación crecía cada vez más con tu rabia. En ese momento estuve más unida a ti que nunca. Podía sentir como algo dentro de mi se desgarraba. Sentía como mi corazón me dejaba poco a poco. Para irse con el tuyo. No pueden separarse. Están destinados a seguir unidos. Aunque tuve la esperanza, por unos segundos, de que me llevase a mi también contigo. No puedo separarme de ti.
¿Me crees ahora cuando te digo que nada ni nadie nos va a separar? 

Tú eres quién me da la vida.
Adicta a ti.

Sin inspiración. No me llega. Sin ánimos. No los siento. Despacio. Muy lento. Así están pasando estos días. Pasan como si nada. Como, la arena a través de los dedos en la playa. La coges, y aunque quieres que se quede en tus manos, pasa sin ganas. Se desvanece. Sin motivaciones. Pasan por el hecho de que es imposible detener el reloj. Las cosas siguen su curso. Nada ni nadie se detiene por ti. Una vez me dijeron que el tiempo es oro. Y que la vida hay que aprovecharla. Ahora me río. No sé. Empiezo a pensar que alguien se llevó todo el oro de mi tiempo. No, no es ilógico. Porque lo único que hago últimamente es odiar. No para de sentir resentimiento cada minuto que pasa. ¿Por qué?. Pues tal vez sea porque ahora mismo no tengo nada. Porque me dejan sentirme así. Nadie hace nada para remediarlo. La gente no lo entiende. Es más, piensan que soy tonta. Estupendo. Algo que seguramente no saben, ni sabrán, es que esta tonta está siendo mucho más fuerte de lo que ellos serán en toda su vida. Son muy pocas las personas que pueden vivir con el corazón a kilómetros de distancia. Y yo lo estoy consiguiendo.
Una persona. Cuando sabe que acaba de perder a lo mejor que tenía en su vida. Nadie puede imaginarse, lo cruel y despiadada que puede llegar a ser. Es posible que llegue a hacer cosas de las que probablemente se arrepienta durante el resto de su vida. O puede que no. Tal vez se sienta absolutamente genial después de hacerlo. Pero a lo que yo me refiero, no es eso. Sino que, si algún día, te cansas de hacer daño sabrás que todo ha sido en vano. No olvides nunca algo. Cuando alguien no importa, lo que haga o deja de hacer, tampoco será de importancia.
Preciosa, no quiero que nunca más digas que estás sola. Jamás pienses eso. Porque, créeme que no lo estás. No te entiendo. En realidad, nadie te entiende. O será por eso que te quiero tanto. Me gustas. No eres como las demás. Tienes algo que todos envidian. Por eso nadie sabe valorarte. Nadie sabe que es, ese 'algo' que tienes. No son ni tus preciosos ojos. Ni tus suaves labios. Me arriesgo a decir que es mucho más que eso. Pero mucho más. No eres solo una apariencia bonita. No eres solo un interior maravillosa. Eres lo que todo el mundo busca. Ese ideal de persona. Quién se deja la vida para cuidarte. He tardado mucho en ver quién eres de verdad. Sentía miedo de que no fuera real. Me costó mucho creérmelo. Pero es mejor que nadie lo sepa nunca. Lo increíble que eres, digo. Porque una vez que lo sepan no podrían vivir sin ti. Y yo, aunque sea egoísta, te quiero sólo para mi. Deja que los demás vean que no eres tan rebelde como creen. Eres un amor. Dulce. Tranquila. Porque ellos no lo saben. Pero yo sí. Sé que detrás de esa indiferencia que intentas mostrar muchas veces, hay un corazón grande como el mundo entero. Del que muchos intentarán ser dueños. Y ahí estaré yo para defender lo que es mío. Sin ánimo de posesión. Pero a mi no me hace falta ser tu dueña. Para nada pretendo serlo. Tú me das un papel en tu vida. Un importante papel. Y yo prometo defenderlo siempre. Solo con saber que una pequeña parte de tu corazón es mía, soy la persona más feliz del mundo.
He comprendido que no hay que complicarse para nada. La vida, se basa en pequeñas cosas. Pequeños momentos que nos pueden cambiar el día. Detalles. Un mensaje, una sonrisa, un abrazo, un beso, un simple caramelo, un atardecer. Son cosas pequeñas. Para muchos no significan nada. No lo comparto, pero lo respeto. Pero para otros lo significan todo. No necesitamos mucho para ser felices. Piénsalo bien. Si aprendes a disfrutar del momento. De los pequeños detalles. Sin pensar en lo que pasará después. Eso no importa. Simplemente disfruta lo que estás viviendo. Y con quién lo estás compartiendo.

Estoy burraca.


Días en los que, nada más levantarte, sientes que tienes ganas de follar. Así de fácil, rápido y claro. De que te lo coman todo y comerte todo. No piensas sino en ver a tu pareja y que te lo haga en cualquier lugar, de cualquier manera. Y si es en algún sitio público, muchísimo mejor, más morbo. Tal vez no, a lo mejor ese día lo que te apetece de verdad es que te empotre contra una pared y te coma. Que te levante en peso, te vaya desnudando en sus brazos y hacerlo en la mesa de la cocina. O tan solo que te mire de esa manera, tan sensual, que te pone muchísimo y de ahí, comenzar la fiesta.
Me encanta que me folle lento. Aunque, a veces, lo prefiero rápido y salvaje. Todo depende de como comience, de como quiera tontear. Pero no sin notar que a ella le gusta. Me gusta que al acabar me mire y saber que me volvería a follar una y otra vez. Que no tendremos cansancio. Que un pequeño roce en un lugar por debajo de la cintura, enciende de nuevo la llama. 
No es de necesitada. Simplemente lo necesitas. Me encanta follar. Nos encanta follar. Esos que dicen ' eres una necesitada ', no saben lo que es un buen polvo. La energía que desprendes pero al mismo tiempo la que te añade al cuerpo. Que tu novia (o novio, sin excluir) te mire a los ojos y te diga, QUIERO FOLLARTE. No me llames ' ninfómana ' cuando sabes que HACERLE EL AMOR a tu pareja es lo mejor que se ha inventado.
Me encanta que empiece a besarme en todas partes, sin cortarse ni un pelo. Que me respire en la oreja y me diga al oído 'estoy malísima'. Que me arañe la espalda, que me toque.. Oh si, que me toque. Despacito, muy despacito. Pero con fuerza. Que me muerda dónde ella sabe. Y que, sin que me de tiempo a reaccionar, sus dedos acaben dentro de mi. Sin más tapujo, ya no hay vergüenza que exponer. Toda mojada. Me encanta que me pida más y más. Parar de repente, y que me grite POR QUÉ PARAS?!. Ver como se retuerce de placer. Como no puede más. Sentir que explotará en cualquier momento. 
Ahora, entrando un poco en lo sado. Me encanta que me vende los ojos. Que me recueste en la cama. Que me ate las manos a la cabecera. Que me deje inmovilizada. Y me haga de todo. 
Que estés besándola, metiéndole mano, haciéndole de todo, de repente, te agarre la cabeza y te diga BAJA. Y sin pensártelo dos veces, le arrancas el pantalón y lo das todo. Dejarla sin respiración, que luego intente quitarte y no la dejes. Ella te lo pidió, pues ahora que lo disfrute. Darle el mejor orgasmo de su vida. 
SABER COMER UN COÑO, ES UN ARTE.

 Simplemente, adoro follarla. Y que me folle.

martes, 28 de febrero de 2012

Se quedaron atrás tantas cosas. Tantas cosas que deberían haberse dicho. Ya no sé si decirlas sería lo más adecuado. Tal vez debería borrarlas directamente de mi cabeza. Para siempre. De nada sirve pretender volver al pasado. Sólo sirve para aumentar la lista de días melancólicos. Aunque, es bonito recordarlo, donde todo era de color de rosa. Donde llegué a creer que tú me tenías entre tus deseos. Debo reconocer que me encantaría volver a ello. Sería maravilloso. Estupendo. Volver justamente a uno de los momentos más bonitos de mi vida. Cuando, sin motivo alguno, me cogías y me abrazabas. Porque te apetecía. Y yo tendría que haber hecho algo diferente a lo que hacía. En vez de alejarme de ti y apartar tus brazos, quería detener el tiempo en ese instante. Sí, alejarme, apartar tus brazos, pero solamente para acariciar tu rostro y besarte. Se pierden demasiadas oportunidades a lo largo de la vida. Y eso de que las segundas oportunidades existen, sí, tal vez. Pero una segunda oportunidad, casi nunca sale bien. Pensando que podremos tenerlas siempre. Pero no, porque llegará ese día en el que todo se esfume. Desaparezca. Y no regrese jamás. El amor nos ofrece la opción de ser felices, o de hundirnos para siempre. Pero somos nosotros los que lo complicamos todo. El amor por si sólo no es malo, no engaña, no hace daño. Nos encargamos de perder el tiempo, con falsas esperanzas. En buscar falsas metas que no llegan a ningún fin. Creemos en la perfección de algo que jamás podrá ser perfecto. No valoramos a las personas como se merecen, por lo que realmente son. Por lo que pueden ofrecerte. Buscamos siempre la felicidad, sin darnos cuenta de que lo único que hacemos con todo, esos errores, es alejarnos de ella. Casi siempre nos damos cuenta de las cosas cuando ya es demasiado tarde. Tenemos un millón de "te quieros" que decir. Miles de sonrisas que dibujar. Una infinidad de besos que brindar. Muchísimas lágrimas que secar. Pero somos tan orgullosos que lo dejamos pasar.

Indiferencia. Cosas que te hacen pensar.  
Es una mañana como cualquier otra, pero sucede algo extraño. A
mbulo por las calles del pueblo, con una gorra y la mochila colgada a la espalda, como de constumbre. Me cruzo con vecinos, amigos, conocidos y saludo a todos y cada uno.. y de ahí notar esa extraña sensación. 
Nadie escucha, nadie habla, nadie me saluda, nadie siquiera tiene la dicha de mirarme, ¿qué le pasa a todo el mundo? 
Ver un niño que va a cruzar la carretera tras una pelota sin mirar si venía algún coche, ponerme nerviosa y que un impulso me haga gritar y que mi grito se desvanezca en el aire como si hablásemos de vapor.. nada, por más que lo intento no consigo captar la atención de nadie. 
Llego a mi casa, suelto las llaves en el cenizero blanco de la entrada, la mochila en la puerta de la habitación mientras procedo a ir a la cocina. 
Observo a mi madre cocinando mi comida favorita.. suena el telefono, apaga el fuego, atiende esa llamada y todo se desvanece, se pone nerviosa pero poco a poco va apagandose.. se queda sentada en una silla, quieta, sin mediar palabra alguna, y una lagrima sale de sus inundados ojos. 
Mamá! ¿Qué te pasa?, mírame, habláme, cuentame porqué lloras, repetía una y otra vez sin conseguir respuesta. 
En su mano un pañuelo que aprieta con una fuerza estremecedora mientras entre suspiros entrecortados pronuncia mi nombre. El tiempo se para, no quiero creer lo que imagino, pero he de despedirme de este mundo, del que ya dejé de existir desde hacia muchísimo tiempo.

Me he dado cuenta de que tú también buscas mi mirada. 
Me he dado cuenta de que necesitas tocarme, aunque solo sea un poco.  
Necesitas tu piel sobre la mía para poder sentir que soy real. A veces necesitas que te hable, que te sonría, que te haga caso. Necesitas, incluso, escuchar de vez en cuando como me late el corazón.  
Necesitas que te quiera de la forma en la que solo yo se quererte porque soy la única persona que sabe como hacerlo. Como hacerlo bien. 
Necesitas un susurro, una caricia, un beso, un despiste.. Necesitas ese escalofrío que sientes cuando deslizo mi mano hacia abajo desde tu oreja.  
Necesitas sonreír mientras me dices que soy tonta. Mientras te doy un beso en la mejilla. Mientras bostezo, mientras hablo, mientras haces como que no me escuchas, como que no me quieres tanto. 
Necesitas que esté bien porque, si no, no puedes estar bien tú. 
Necesitas que sea feliz porque, si no, no eres capaz de serlo tú. 
Necesitas dedicar un par de minutos al día en pensar en mi. 
Yo, ilusa de mi, con todo esto me conformo. Me conformo hoy, que me he dado cuenta de que me necesites tanto como yo a ti. 
Y eso, no tiene precio.
Qué fácil parece a veces enamorarse. No hace falta que me digáis eso de que perdéis la cabeza por eso de que sus caderas. Ya sé de sobra que tiene esa sonrisa y esas maneras. Yo también veo como cierra los ojos al reírse, el huequito que se hace en sus mejillas, lo colorada que se pone, su boca perfecta, el brillo de ese diamante. Que conozco su voz en formato susurro, formato risa y en formato secreto. Todo el remolino que forma en cada paso que da, con cada gesto que hace. El perfecto ondulado de su pelo, que odia, pero me parece perfecto. Pero además la he visto seria, ser ella misma, y enserio que eso no se puede describir de ninguna manera. Todo eso de que ella puede llegar a ser ese puto único motivo por el que seguir viva y a la mierda todo lo demás. Todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor es un cuento que me sé desde el día que sus labios rozaron los mios. Pero no sabéis lo que es caer desde un precipicio y que ella aparezca de golpe para decirte, venga, hazte fuerte y me lo cuentas. Así que supondréis que yo soy la primera que entiende, la que pierde la cabeza por sus piernas, el sentido por sus palabras, y los nervios por un mínimo roce de mejilla. Que yo también la veo, que sé como agacha la cabeza, levanta la mirada y se muerde el labio. Como se queda mirando a un punto fijo pensando en algo, baja la mirada y vuelve a lo que estaba haciendo. Me sé sus cicatrices no exactamente externas y he sabido como hacerlas más ligeras. Conozco el sitio que tienes que tocar en el lado derecho de la cintura para conseguir que se ría. Tengo más deudas con su espalda de las que nadie tendrá jamás con la luna. La he visto hacerle competencia a cualquier amanecer.. así que no me hablen de paisajes si no han visto su cuerpo.. porque no puede compararse con nada.

Puede que tengáis razón.
Pero yo, muchas más que vosotros.

Un cometa en el amanecer. El silencio rítmico, del placer saciado. Nuestros monosílabos contra el olvido. Filtros de deseo. Lienzo de poros, pincel de saliva. Roce de acuarelas, arcoiris que convergen. Dedos que acarician, que tensan, que arañan. El encuentro del delirio. Inconformismo permanente: más, más, siempre más. Humedad que espera. La ofrenda de un escalofrío. El ángulo de los gemidos. La fragilidad de la pasión. El penúltimo baile en un mordisco. Aliento bebido. Melocotón en mareas. Caramelos sobre un pentagrama. Un carrusel de flores silvestres. La mirada infinita del tuareg. Combustión de amor. El exilio de la tristeza. Policromías de azahares.

Quiero regalarte mañanas, tardes y noches. Quiero analizar cada parte de tu cuerpo, aprenderme tus lunares, tus cicatrices y cada parte de tu piel. Quiero conocer todas tus caras, tus gestos, tus sonidos, risas, suspiros, gemidos, lloros, susurros, todo.

Quiero verte recién levantada abrazada a mi, despertarte a besos, llevarte el desayuno, pasar noches abrazadas durmiendo juntas, bañarme contigo, comernos la boca en cualquier lugar, esté quién esté y sea la hora que sea..Quiero compartir mis 18 contigo, convivir mis 19, 20, 21, 22
.. haciéndote enfadar solo para reconciliarnos luego. Peleando porque me tocaba a mi fregar la losa ENTERA, y me dejé los calderos, y terminar las dos empapadas.. Quedarnos sin decir nada, mirándonos a los ojos indefinidamente con el paño y el limpia cristales en la mano ..
Limpiar la casa con un equipo de música a tope, tener que hacer de comer para dos personas, estar solas, salir y entrar sin que nadie nos lo controle.. Pelearnos por que no hiciste la cama hoy y te tocaba ti, para terminar haciéndola de mala leche y deshaciendola a los pocos minutos..



Quiero llevarte de viaje por el mundo, sólo nosotras, tú y yo, barcos, trenes, aviones, autobuses, tendrás todo lo que tú necesites. Y yo lo tendré todo mientras sigas estando a mi lado.
- Oye, que tenemos que hablar.
+ Puf, ¿Sobre qué? Sonó super mal eso.
- Es que.. a ver como te lo digo.. Necesito que me expliques por qué te amo tanto, que ya no puedo amarte más y por tu culpa aumenta y como que no eh!
+ DIOS *__________________* me habías asustado.
- Lo sabia.
+ Eres perfecta..
- Tú si que lo eres..
Ella, que te hace temblar de nervios. Ella, que te para y te acelera el pulso tan solo con mirarte. Ella, que te abraza, te muerde, te lame y te hace suspirar, gritar, reir, llorar. Ella, que hace que tu vida sea un poco más fácil, que en cuanto se despide de ti, ya la estás echando de menos. Ella, por la que cuentas los días, horas y minutos para volver a estar juntas. Ella, en la que piensas todo el día consciente e inconscientemente. Ella, que todo le da igual, que te agarra y te tienta delante del mundo entero sin importar el qué dirán. Ella, sinónimo de perfección, diversión, dulzura. Ella, que mientras estáis abrazadas, te susurra al oído un "me encantaría estar así toda la vida". Ella, que te manda los mensajes más bonitos a tempranas horas de la mañana, de la tarde y de la noche. Ella, que te muerde la oreja, se rie, tú suspiras y te la vuelve a morder. Ella, que en cuanto pronuncias su nombre, todo tiembla en ti. Ella, que vuelves a ver sus fotos mil y una veces, y relees sus mensajes mil y dos veces. Ella, y su sonido misterioso en la mandíbula. Ella, y sus andares. Ella, y su perfume. Ella, que te trata como nadie nunca lo ha hecho, y te da todo sin esperar nada a cambio, ¿Y ahora qué pasa? que sin buscarlo, sin darte cuenta, te has vuelto adicta a ella, a su olor y a decir su nombre entre suspiros, entre sollozos y en sueños.

Juguemos a complicarnos la vida. A buscar algo más de lo que tenemos. 
Saltémonos las reglas, cambiemos un poco nuestros principios, y luego, más tarde déjame perderme un rato en tu mirada. 
Te miro, sonrió, y te vuelvo a mirar. Respiro, y mis pulmones se llenan de ese aire que me quitas cuando caminas en otras direcciones. 
Aparquemos por un rato las dudas. Olvidemos las decisiones que aún quedan por tomar.
Tengo miedo, miedo a perderte, miedo a que la rutina acabe con nosotras antes de que seamos nosotras las que acabemos con la rutina. 
Te quiero regalar un poco de mi, que lo conserves para siempre, por si algún día te alejas de mi, me recuerdes.
Te quiero susurrar, por si te vas y me dejas aquí, que siempre hubo, hay y habrá algo que me arrastre junto a ti, a amarte tanto. 
Te necesito de una manera un tanto torpe, pero solo es porque me muero por ti.

Eligiría morir en una carcajada tuya. 
Escogería ser la nave que me lleve a tu cama cada noche. 
Elegiría ser las pilas del contabilizador de tus latidos. 
Ser el chocolate que se queda en la comisura de tus labios y que tu lengua me lleve contigo. 
Escogería ser tu lengua, para nunca salir de tu boca. 
Si pudiera, elegiría ser tus legañas, para despertar en ti cada mañana. 
Escogería ser tu piel, para no irme nunca de ti. 
Si de mi dependiese, elegiría dormir cada noche en tu ombligo mientras a oscuras escuchamos como se inunda la calle. 
Escogería poder dibujar corazones en tu espalda con las yemas de mis dedos miéntras duermes, Y mirarte, de miradas a palabras y de palabras a miradas. 
Mirarte y sentir como el amor me va pellizcando el ama. 
Y pudiendo elegir, elijo ser sólo tuya. Elijo no tener sed si tu saliva está cerca. Y hacer desaparacer el hambre con tus caricias. 
Escogería, amarte todos los segundos que me queden de vida.

lunes, 27 de febrero de 2012

Unidos por la pasión.

Llegar a casa con la mayor ilusión del mundo. Feliz. Por como ha trascurrido el día. Por todo lo que ha pasado. Porque le has visto, has estado con él. Durante horas ha sido todo perfecto entre los dos. Pero rápidamente todos esos sentimientos se desvanecen. Ya no están. Han desaparecido. Y son sustituidos por impotencia y tristeza. Es increíble que sólo os entendáis a oscuras. Una fuerte discusión después de cada encuentro. Siempre ocurre igual. Sin pensártelo dos veces coges las llaves. Esa que hace poco más de una hora has dejado en la mesilla al lado de la puerta. Sales lo más rápido que puedes del entorno que te rodea. Sólo te apetece descargar adrenalina. Olvidarte por un instante de todo. Y empiezas a correr, sin sentido, sin rumbo, sin retorno. Solo quieres alejarme lo máximo posible de lo que se suponía que era 'la realidad'. Una realidad paralela que has creado tú mismo. Pasa un poco el tiempo. Te paras. Exhausto. Con lágrimas en los ojos. No puedes más. Miras a tu alrededor y te acuestas en el suelo. No tienes ni idea de dónde te encuentras. Pero eso no es un problema ahora. Te arden los pulmones. Tu corazón lucha para volver a su ritmo normal. La noche empieza a caer sobre ti. Te levantas y comienzas a andar. Intentando recordar por dónde habías venido. Por suerte no te habías quitado los auriculares antes de salir de casa. Buscas la canción adecuada. Subes el volumen hasta el punto clave, sin que te duelan los oídos pero tampoco oyendo lo que te rodea. Logras tranquilizarte un poco más. De nuevo has llegado a casa. Estás solo. Crees que una ducha terminará de relajarte, pero no. Sigues igual que hace horas. Estás muerto, tanto física como sentimentalmente. Te acuestas. Tus párpados van cerrándose lentamente. Y te desvela el sonido del móvil. Te ha llegado un mensaje. Inmediatamente abres los ojos y lo lees. Es ella. Te ha visto correr, te ha visto llorar. Y ahora mismo está esperando a que le abras la puerta. Casi sin creerlo, bajas hasta la entrada. Ves una sombre tras la puerta. Abres, y allí está. Ha venido para decirte que siente que hayáis peleado. De repente te besa, justo para evitar otra pelea. Y después de ese vienen más y más besos, caricias. Sin explicarlo acabáis en tu cama. De nuevo en esa inmensa oscuridad. Lo que os ha unido siempre. Y lamentablemente, al irse, la historia se repite. Una y otra, y otra vez.

Hoy, tal vez sea una de esas noches en la que, por mucho que lo intente, no consigo dormir. Tengo algo en la cabeza que no me deja descansar. Que no para de darme vueltas. Miro en reloj, cierro los ojos, cuando los vuelvo a abrir, sólo han pasado cinco minutos aunque para mi hubiesen sido dos horas. Parece que.. tengo la sensación de que los segundos no avanzan. Estoy atrapada en el tiempo. ¿Qué hago? No sé que hacer, cómo quitar esos pensamientos de mi cabeza. Que me mortifican y no me dejan dormir. Cada palabra que escribo se hace más dolorosa. Duele más y más. El reflejo de lo que siento, es lo que me va matando. Sin intención de molestar a nadie más, pongo música para que las lágrimas se decidan a salir y dejen de nublarme la vista. Sin ninguna explicación lógica, empiezo a escuchar tu nombre en mi cabeza, cierro los ojos y la mente me juega una mala pasada. Me muestra tu sonrisa, tus labios. Pero sobretodo no para de repetir una gran pregunta: ¿Habré hecho lo correcto?