viernes, 2 de marzo de 2012

Estoy burraca.


Días en los que, nada más levantarte, sientes que tienes ganas de follar. Así de fácil, rápido y claro. De que te lo coman todo y comerte todo. No piensas sino en ver a tu pareja y que te lo haga en cualquier lugar, de cualquier manera. Y si es en algún sitio público, muchísimo mejor, más morbo. Tal vez no, a lo mejor ese día lo que te apetece de verdad es que te empotre contra una pared y te coma. Que te levante en peso, te vaya desnudando en sus brazos y hacerlo en la mesa de la cocina. O tan solo que te mire de esa manera, tan sensual, que te pone muchísimo y de ahí, comenzar la fiesta.
Me encanta que me folle lento. Aunque, a veces, lo prefiero rápido y salvaje. Todo depende de como comience, de como quiera tontear. Pero no sin notar que a ella le gusta. Me gusta que al acabar me mire y saber que me volvería a follar una y otra vez. Que no tendremos cansancio. Que un pequeño roce en un lugar por debajo de la cintura, enciende de nuevo la llama. 
No es de necesitada. Simplemente lo necesitas. Me encanta follar. Nos encanta follar. Esos que dicen ' eres una necesitada ', no saben lo que es un buen polvo. La energía que desprendes pero al mismo tiempo la que te añade al cuerpo. Que tu novia (o novio, sin excluir) te mire a los ojos y te diga, QUIERO FOLLARTE. No me llames ' ninfómana ' cuando sabes que HACERLE EL AMOR a tu pareja es lo mejor que se ha inventado.
Me encanta que empiece a besarme en todas partes, sin cortarse ni un pelo. Que me respire en la oreja y me diga al oído 'estoy malísima'. Que me arañe la espalda, que me toque.. Oh si, que me toque. Despacito, muy despacito. Pero con fuerza. Que me muerda dónde ella sabe. Y que, sin que me de tiempo a reaccionar, sus dedos acaben dentro de mi. Sin más tapujo, ya no hay vergüenza que exponer. Toda mojada. Me encanta que me pida más y más. Parar de repente, y que me grite POR QUÉ PARAS?!. Ver como se retuerce de placer. Como no puede más. Sentir que explotará en cualquier momento. 
Ahora, entrando un poco en lo sado. Me encanta que me vende los ojos. Que me recueste en la cama. Que me ate las manos a la cabecera. Que me deje inmovilizada. Y me haga de todo. 
Que estés besándola, metiéndole mano, haciéndole de todo, de repente, te agarre la cabeza y te diga BAJA. Y sin pensártelo dos veces, le arrancas el pantalón y lo das todo. Dejarla sin respiración, que luego intente quitarte y no la dejes. Ella te lo pidió, pues ahora que lo disfrute. Darle el mejor orgasmo de su vida. 
SABER COMER UN COÑO, ES UN ARTE.

 Simplemente, adoro follarla. Y que me folle.

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