Cuando no sabes qué paso tienes que dar, cuando algo en tu interior te incita a que te lances, pero por el contrario no te deja claro si habrá alguien ahí abajo. Tal vez eso describa un poco lo que siento ahora mismo. Sí, quiero tirarme, sin mirar el pasado, dejando a un lado el presente y sin pensar mucho en el futuro. Algo me detiene. ¿Y si no estás para recogerme? ¿Y si llego al final y no estás? Eso se llama miedo, supongo. Pero, ¿Y si no me lanzo y no consigo verte al final? ¿Y si la historia acaba simplemente en el bordillo, de puntillas? Eso se llama incertidumbre, supongo.
Y así pasamos toda nuestra vida, dejando pasar oportunidades, por miedo o por incertidumbre, pero en ambos casos pensaremos 'qué pasará después de haber tomado esa decisión'. Pero no es fácil elegir lo correcto, no se sabe qué es lo correcto. Porque no lo hay, lo correcto es lo que tú mandes, lo que a tí te parezca bien. ¿Que puede traer consecuencias? Pues sí, pero eso son nuevos errores, y los errores se cometen para aprender.
Puede que decida lanzarme y ni siquiera estés abajo. O puede que al final, no me atreva y lleves tiempo esperándome abajo sin ningún tipo de recompensa final. Pero decida lo que decida, será lo correcto, lo que yo quiera hacer y obtendré algo de ello, supongo.
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